Por sus calles empedradas, sus espacios culturales, sus cafeterías, sus plazas y parques, sus librerías así como por su gastronomía y vida nocturna, este sitio novohispano es uno de los favoritos para recorrer en fin de semana.

La delegación Coyoacán está llena de lugares históricos, relatos y sitios de interés relacionados al surgimiento de la Nueva España, luego de la caída de Tenochtitlan en 1521. Coyohuacan, como era llamado en náhuatl el territorio del señor Cuauhpopoca, significa “lugar de los dueños de coyotes” y en él yacen los vestigios más importantes de la identidad del México contemporáneo. 



Se dice que el actual Palacio del Ayuntamiento de Coyoacán fue el sitio donde Hernán Cortés decidió vivir, aunque dicho lugar haya sido terminado hasta 1532, cuando el marqués se encontraba realizando sus expediciones. Incluso, las leyendas afirman que Cuauhtémoc, el último tlatoani de Tenochtitlan, fue torturado en la también llamada Casa de Cortés (aunque no existe ninguna prueba de ello). Sin embargo, la verdadera locación de la vivienda del hijo de Castilla no fue otra que la actual Plaza de la Inmaculada Concepción, sitio que alberga a la Iglesia de la Conchita y era casa de personajes opulentos. 



Esta localidad del sur de la CDMX, además de pertenecer a los anales de la historia nacional, fue la morada de artistas y personajes políticos, como la Casa Azul de la pintora Frida Kahlo o el Museo Casa de León Trotsky. Diego Rivera, muralista de la época en la que floreció la delegación, decidió instaurar su colección de materiales prehispánicos en el actual Museo Anahuacalli. Otra residencia, el ex Convento de Nuestra Señora de los Ángeles de Churubusco, cubre con su arquitectura centenaria al Museo Nacional de la Intervenciones.



Como no todo son cimientos novohispanos, Coyoacán resguarda uno de los sitios de mayor relevancia para la cultura contemporánea, el Centro Nacional de las Artes (conocido coloquialmente como Cenart o CNA) inaugurado en 1994. También, el “lugar de los perros que ladran” ha sido sede de eventos deportivos, como los Juegos Olímpicos de 1968, con la inauguración ese mismo año de la Alberca Olímpica Francisco Márquez

Al haber sido un lugar cercano al lago de Xochimilco y contar con fauna endémica, las áreas verdes de la demarcación meridional se ven representadas por el Vivero Coyoacán y el Zoológico de los Coyotes; además, es la casa del campus de Ciudad Universitaria de la UNAM, uno de los más grandes del mundo. 



Igualmente los barrios de Santa Catarina, Del Carmen y La Concepción custodian en su superficie sitios de esparcimiento y de archivos culturales, como la Fonoteca Nacional ubicada en la Casa de Alvarado y que fuera el hogar del Nobel de Literatura, Octavio Paz; el Jardín Centenario, con su fuente de Los Coyotes, emblema de la delegación y de la ciudad, y la Parroquia de San Juan Bautista, de estilo barroco y de gran afluencia. 



El “sitio del coyote” es la evidencia del nacimiento de la identidad nacional. La riqueza de este distrito se encuentra en la convergencia de los monumentos y las calles empedradas para recordarle a sus habitantes que las leyendas también tienen fachadas, marcadas por los recuerdos que la gente no quiere olvidar, aunque hayan sido trágicos, como el llanto de La Malinche, abandonada en forma de estatua en el Parque Frida Kahlo, el patio trasero del que fue su hogar.