Conoce a los integrantes de la Federación Mexicana de Deporte para Ciegos y Débiles Visuales.

Para los integrantes de la Federación Mexicana de Deporte para Ciegos y Débiles Visuales no hay obstáculos en el camino. En esta edición del Maratón de la CDMX, alrededor de 10 participantes buscarán un lugar en el pódium de ganadores en la categoría “Ciegos Totales”.

Unidos por una cuerda que ambos toman de una mano, es fácil identificar al equipo de la Federación: corredores y guías son uno solo. De todos estos participantes, Fernando Soria, Luis Herrera y Ángeles Herrera tienen clara una cosa: “Si volviera a nacer, volvería a ser deportista”, contestan de inmediato cuando visualizan su pasión en la vida.

Fernando tiene más de 30 años de ser deportista, Luis y Ángeles, siete. Los dos últimos, hermanos con una enfermedad degenerativa, fueron parte del pódium de ganadores en el Maratón de 2016. Ángeles en el primer lugar y Luis en el tercero. Para esta edición llevan más de seis meses entrenando y esperan batir su propio récord.

“Durante el Maratón debes luchar contra miles de emociones y pequeñas crisis; es un reto contra los demás, pero siempre es competir contra uno mismo”.

Y en esta batalla, los tres deportistas conocen la importancia del entrenamiento y el apoyo de su guía, una relación que cada uno ha forjado por más de dos años: “Somos dos, pero en ese momento nos hacemos uno. No sólo son tus ojos, también son tus piernas, tus brazos”, señala Fernando.

Luis, Ángeles, Fernando y sus guías dividen su día entre sus actividades laborales y su pasión por el deporte con entrenamientos en fines de semana que abarcan dos o tres horas: la constancia, la comunicación y el respeto son fundamentales en el equipo formado entre guía y corredor.

Los guías de los corredores ciegos y con debilidad visual, tienen la labor de prestar sus sentidos durante las competencias, ¿cómo lo logran? Rigel Zaragoza, quien tiene un postdoctorado, hace un espacio en sus responsabilidades diarias para correr junto a Luis desde hace 10 años. 

Para él, la confianza y la amistad son fundamentales para establecer el vínculo guía-corredor: “En mi caso es la risa. Ya cuando estamos muy complementados, nos vamos riendo mientras corremos”.

Conscientes del número limitado de guías, los deportistas abren la invitación a cualquier persona para ser parte del equipo de la Federación: “Es una experiencia inigualable. Lo único que se necesita es que los interesados tengan el corazón para estar con nosotros”, señala Ángeles.

“No cualquier persona puede desempeñarse como guía pues esta actividad no sólo es correr con alguien, implica algo más: tener la capacidad de ayudar al prójimo. Es un compromiso mutuo”, finaliza Luis.

Aunque no es sencillo, las retribuciones de la experiencia son invaluables. A sus 21 años de edad, Jorge Gaspar ha ganado junto a diversos corredores 36 medallas en Juegos Paralímpicos y 18 en Campeonatos Nacionales de Primera Fuerza. “Cuando llegué con los corredores de la Federación Mexicana de Deporte para Ciegos y Débiles Visuales, empecé a crecer como persona y como atleta; cada vez voy a una competencia, ellos me enseñan algo nuevo”, asegura.

Gabriel, quien lleva 10 años como guía, dice que el mayor reto es tener paciencia “porque en el momento de la competencia la persona con discapacidad visual es lo primordial, hay que adaptarse a su paso, respetar su individualidad. Muchos creen que es fácil. Creen que con correr a lado del atleta puedes ser un buen guía, pero no es así. Necesitas tener buena condición física y responsabilidad, porque el guía es quien marca el paso, es quien lleva al atleta de la mano. También debes de aprender a conocer a tu atleta, sino lo conoces bien, es muy difícil que puedas correr”.


¿Te interesa integrarte a su grupo en la Asociación de Ciegos y Débiles Visuales? Puedes ponerte en contacto con ellos al correo femedecidevi@hotmail.com o al número 5649 5092.