Detrás de todo el engranaje ciclista de la CDMX hay personas, como Fernanda Rivera, que impulsan el uso de la bicicleta como una alternativa para la sustentabilidad de la urbe.

Fernanda es ciclista y Directora de Cultura, Diseño e Infraestructura Ciclista de la Secretaría del Medio Ambiente de la CDMX (SEDEMA), una doble pasión que utiliza para impulsar los programas de movilidad y todas las políticas públicas que fomentan el uso de la bicicleta: “Adicional a mi trabajo, soy ciclista urbana desde hace seis años. Empecé a moverme en bicicleta porque ya estaba cansada del tránsito y me di cuenta que el tiempo de calidad de vida que podía obtener al desplazarme de esta manera es increíble”. 

Egresada de la licenciatura en Política y Administración Pública en El Colegio de México, desde que era coordinadora de ECOBICI, Fernanda supo que la bicicleta era más que pedalear: “Ahora superviso el programa Muévete en Bici con sus Paseos Dominicales, las Biciescuelas, las Ciclovías y demás proyectos dirigidos a todas las personas que se mueven sobre dos ruedas por la CDMX”. 

Fernanda tiene claro que la Ciudad de México es un espacio que se puede explorar y entender mejor fuera de las dos puertas de un automóvil: “Generalmente creemos que la ciudad es muy grande y caótica, pero no es así, lo que sucede es que pasamos mucho tiempo detenidos en el tráfico. Las dos horas que invertimos en 2 km se pueden recorrer en 10 minutos a bordo de una bicicleta”. 

Transporte positivo, sustentable y aliado de la salud pública, ECOBICI, un sistema de bicicletas compartidas, es una de las iniciativas para hacer de la ciudad un lugar pleno para vivir: “Los 150 minutos semanales de actividad física que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS), los puedes obtener gracias a la bici con recorridos diarios de 15 minutos de ida y vuelta.” 

Para Rivera, la parte más importante de su trabajo es que el sistema de bicicletas públicas compartidas ECOBICI y sus actividades hermanas, hayan sido adoptadas por cualquier tipo de persona: "Estas actividades lograron atraer a la gente que no estaba dispuesta a usar una bicicleta. Ahora sabemos que el 60% de nuestros usuarios no utilizaban una bici antes de que existiera el programa”. Así que, ¡no hay pretexto para no pedalear por la ciudad!

En un contexto donde es fundamental el cuidado del medio ambiente, Fernanda nos invita a “pensar qué ciudad queremos para combatir el cambio climático; creo que la bicicleta es la mejor herramienta para hacer una lucha de frente”.