Desde códices prehispánicos hasta la Vía Láctea. Viaja por la historia al recorrer los murales plasmados en el Sistema de Transporte Colectivo de la CDMX

¿Cuántas veces has pasado por las estaciones del Metro y apreciado el arte que alberga dentro de sus estaciones? Hoy te presentamos una selección de algunos murales sorprendentes que existen en las estaciones del transporte más popular de la CDMX.


5. Del códice al mural


Esta obra de Guillermo Ceniceros necesitó un año para ser terminada; se inauguró el 25 de mayo de 1987. En más de 600 m² se representa el resumen de los códices Ramírez y Boturini que revelan la peregrinación de los mexicas, desde su salida de Aztlán, hasta su llegada al Valle de México para fundar Tenochtitlan. La técnica que se empleó es la de acrílico sobre una cama de fibra de vidrio, lo que permite su restauración. Para comprenderlo mejor, consulta las cédulas de información y da un recorrido al lado de las representaciones de Huitzilopochtli, Coatlicue,  Tezcatlipoca, Quetzalcoatl y Mictlantecuhtli.

Estación Tacubaya, Línea 1.


4. El andén de los Ouróboros

La serpiente de los Ouróboros, aquella que se come a sí misma, se refiere a la naturaleza cíclica de las cosas, el eterno retorno, el infinito. En esta obra, el artista trata de plasmar la sensación de dar vueltas sin fin; el constante regreso a la “serpiente naranja” y a la rutina de cada pasajero que se sube en ella. El autor es Marco Zamudio y este mide 5 x 9 m, tiene 14 paneles y, rescatando la pintura realista y el retrato de la psicología, se inspira en personajes de la ciudad. Descubre a los dandis, la enfermera, el bolero, las amas de casa, el músico, la actriz que se amarra las agujetas que no existen y hasta al sorprendido pintor que quiere salirse de la escena.

Estación Tlatelolco, Línea 3.


3. Visión de un artista francés sobre México

Cuando el pintor francés Jean-Paul Chambas llegó a México, quedó impresionado con toda la riqueza cultural que caracteriza al país y plasmó su sentir en el mural creado para la estación Bellas Artes. Utilizó la técnica de acrílico sobre tela para representar un reflejo mitológico de la realidad y vida cotidiana de la provincia mexicana. Al recorrer el pasillo podrás descubrir una serie de elementos que se mezclan con personajes populares: dos máscaras teotihuacanas con matices azul turquesa, la figura de Miguel Hidalgo y San Diego, zapatos de tacón rojos, el rostro de María Félix, un avión biplano, un autorretrato, un hombre que vuela, caballos, una planta de agave, la construcción del Palacio de Bellas Artes, una calavera mariachi que toca una guitarra,  a Emiliano Zapata y a Francisco Villa.

Estación Bellas Artes, Línea 8.


2. Grafiti en Garibaldi


El arte urbano toma las paredes de la ciudad y del metro para expresar mensajes positivos. El 20 de noviembre de 2014, como parte de la celebración de los centenarios de Efraín Huerta, José Revueltas y  Octavio Paz, se inauguró este mural a cargo del colectivo Bor de Efe. Los artistas Blacksay, Mamboska, C. Hackoe A.S., Nat, Zebedeo y Padaone (originarios de España, Bélgica, Tijuana y de la Ciudad de México), quienes se valieron de plantillas y esténciles para mostrar aquellas venas que nos transportan y nos comunican día con día, que nos permiten encontrarnos y separarnos, que son mezcla de soledades que nos mimetizan y masifican para un fin: llevarnos a nuestro destino.

Estación Garibaldi, Línea 8.


1. La Bóveda Celeste


¿En qué parte del universo vivimos? ¿Podemos ver a simple vista la composición de nuestra galaxia? En el metro de la CDMX existe un espacio que nos transporta al cielo nocturno. Sin necesidad de telescopio, podrás apreciar los planetas, las estrellas y las galaxias. Ubicado en medio del túnel de la ciencia que enlaza las líneas 3 y 5 de la estación La Raza, encontramos esta representación de la Bóveda Celeste. Realizado por personal del Museo de las Ciencias, Universum e inaugurado el 30 de noviembre de 1988, el mural te permitirá localizar las constelaciones del zodiaco y aquellas visibles en los cielos de otoño; los casquetes estelares norte y sur; y la Vía Láctea dentro de un diseño arquitectónico ambientado con iluminación eléctrica en color azul neón.

Estación La Raza.