En la calle de Tacuba 5, en pleno Centro Histórico de la Ciudad de México, se encuentra el ejemplo de la excepción: el Palacio de Minería, un majestuoso edificio de más de 200 años de vida que resalta gracias a su construcción de cantera gris.

El color gris siempre pasa desapercibido. Es un elemento adusto, casi invisible; sin embargo, en la calle de Tacuba 5, en pleno Centro Histórico de la Ciudad de México, se encuentra el ejemplo de la excepción: el Palacio de Minería, un majestuoso edificio de más de 200 años de vida que resalta gracias a su construcción de cantera gris

Construído sobre el solar de Nilpantongo y pensado como un espacio para la ciencia, el Palacio fue la sede de los primeros estudios sobre la actividad minera de la incipiente Nueva España. Su edificación, encargada al arquitecto valenciano Manuel Tolsá, se efectuó de 1791 a 1813, año en que fue ocupada por los primeros estudiantes del Real Seminario de Minería.

Testigo de innumerables episodios de la historia de México, este edificio ha sido cuartel, escondite, cárcel y la primera Escuela Nacional de Ingenieros (1867) de Latinoamérica; un vertiginoso paso del tiempo hasta su consolidación como espacio de estudio de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de México (UNAM).

Construído en dos niveles y custodiado por cuatro meteoritas rescatadas de diferentes partes del país, el edificio es la sede de diversos espacios relacionados al pensamiento, el más importante es, sin duda, la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería (FILPM). Además, desde 1999 alberga el Museo Manuel Tolsá en su ala noreste, un homenaje a su creador a través de 150 piezas como planos y esculturas sobre su aportación a la arquitectura neoclásica. 

El último domingo de cada mes, el museo organiza la Ruta Tolsá, un recorrido en bicicleta por las construcciones realizadas por este arquitecto que han dejado huella en la Ciudad de México, como la Casa del Marqués del Apartado, la Academia de San Carlos, el Primer Real Seminario de Minería en la calle de Guatemala, el Museo Nacional de San Carlos y la Iglesia de Santo Domingo. 

Recorrer el palacio requiere de tiempo para disfrutar de sus columnas jónicas, de los acabados de barroco romano en su monumental escalera principal, de los frescos de Rafael Ximeno y Planes en su Antigua Capilla, de sus tres patios, en donde el principal es rodeado por 20 columnas colosales. 

En la actualidad, el Palacio de Minería está cubierto por una velaria, una tela diseñada por la UNAM para conservar su arquitectura. Asimismo, es la sede de la Librería Universitaria especializada en publicaciones de la UNAM y de la División de Educación Continua de la Facultad de Ingeniería. 



Palacio de Minería. Tacuba 5, Centro Histórico. Miércoles a domingo 10 am a 6 pm. Último miércoles de cada mes de 10 am a 10 pm. Entrada general $20, $10 a estudiantes, maestros e INAPAM con credencial vigente.